La variedad de colores surgió porque quería evitar que el diseño se viera demasiado simple o plano. La idea era que cada color aportara algo diferente y le diera más personalidad al personaje.
Aunque Ego no tiene una historia fantástica detrás, sí quería que sus colores transmitieran la sensación de que está vivo, como si pudieran cambiar ligeramente según el entorno o las emociones que refleja el propio personaje.